La guantería moderna comienza en 1834 cuando el francés Xavier Jouvin desarrolla el tallaje universal de los guantes. Antes de Jouvin cada maestro guantero tenía su propio tallaje. Tardó más de cinco años en desarrollar este método universal que todavía se usa en la guantería tradicional. En contra de lo que puede parecer, la talla no se calcula midiendo el largo de los dedos, sino el ancho de la mano a la altura de los nudillos y sin tener en cuenta el pulgar. La forma de medirlo se llamó Pied de Roi que en España se castellanizó y se llamó Pie de Letras. Una medida endiablada que no coincide ni con las medidas que se utilizan actualmente (pie o pulgada). El tallaje normal de los guantes de piel va de la talla 6 ½ a la 8 ½ para mujer y de la talla 8 a la 10 para hombre aunque en ocasiones se hacen tallas mayores y menores. Si tuviésemos un guante de hace treinta años muy posiblemente la talla sería 7 ¾ porque antiguamente se tallaba por cuarto de talla en vez de por medias tallas como se hace actualmente. La forma de tallar un guante nos da idea de cómo se ha fabricado. Al final todos los guanteros de verdad seguimos tallando de acuerdo al tallaje de Jouvi (tallaje francés) mientras que la fabricación que se hace en Asia se suele tallar con S, M o L.

Un guante fabricado en 8 pasos:

1.- Las pieles se eligen mediante un proceso riguroso de selección en las mejores tanerías, teniendo en cuenta su textura, acabado y redondez.  Santacana solamente compra pieles de cordero españolas o de Pittards que nos aseguran una excelente calidad y flexibilidad.

2.- A continuación ,  se surten e inspeccionan antes de que pasen a un cortador experimentado y profesional quien las  estira al máximo y corta con forma cuadrada, teniendo en cuenta el ancho necesario para la fabricación del guante. Las piezas cortadas a mano son marcadas una a una con una tiza en el anverso con la talla correspondiente.

3.- Los trozos de piel cortados a mano y que se convertirán en guantes así como los pulgares y las piezas entre los dedos son surtidas , asegurando que el color, acabado y grosor de la piel sean iguales entre sí.

4.-Todas las piezas que constituyen un guante son cortadas de la misma piel lo que asegura que cada una de ellas pueda conformar un producto final único y tan homogéneo como una materia prima natural, la piel, permita.

5.-Las piezas cuadradas que se cortaron a mano pasan ahora a una prensa en la que de forma cuidadosa y utilizando unos moldes metálicos se recortan los dedos y se da forma a la mano por un lado y al dedo pulgar. Cada fabricante utiliza moldes exclusivos en sus talleres.

6.-Las piezas ya están listas para ser unidas a mano o a máquina. Todos esos trozos de piel se transformarán en guantes utilizando máquinas especiales para su fin y mucha profesionalidad de las costureras. En cuanto a la costura a mano, es interesante saber que se utilizan también unas agujas particulares cuyos extremos “cortan” ligeramente la piel.

7.- El penúltimo paso incluye la colocación del forro, en su caso, en distintos materiales (lana, seda, cashmere…).

8.- Y llegamos al final, donde los guantes pasan por  unas “manos calientes”, una forma peculiar de planchar que utiliza resistencias eléctricas para suavizar y fijar la forma final del guante.

Los guantes de ceremonia tienen un diseño sencillo y toda su belleza la aportan la calidad de la piel, colores atractivos y una delicada fabricación. Nuestra colección incluye además guantes con distintos adornos que ofrecen un producto final elegante y perfecto para cada ocasión: pompones o puños en visón, borreguillo, puños de zorro espectaculares en varios colores, puños en cabra de Mongolia, pedrería, etc.

La piel es un producto  natural con particulares características, cómoda para ser utilizada en el vestir, resistente y flexible.  Cada piel ofrece variedades únicas, tonalidades y marcas exclusivas  por lo que cada pieza ofrece una individualidad y belleza naturales que, junto con diseños atractivos, convierten un guante en un complemento personal y único, como una segunda piel.